Estatua de Hachiko en Shibuya, Tokio: Curiosidades y Más

TOKYO

2/14/20262 min read

La Historia de Hachiko

En el corazón de Shibuya, Tokio, se erige una emblemática estatua que ha capturado la atención de locales y turistas por igual: la estatua de Hachiko. Este perro de la raza Akita es famoso por su lealtad inquebrantable a su dueño, Hidesaburo Ueno. Después de que Ueno falleciera en 1925, Hachiko continuó esperando su regreso en la estación de tren de Shibuya durante casi 10 años. Su devoción no sólo le dio fama en vida, sino que su historia ha perdurado como un símbolo de lealtad y amor incondicional.

¿Sabías que...? Curiosidades sobre la Estatua

La estatua de Hachiko fue inaugurada en 1934, pero no llegó a ser un monumento público de inmediato. Durante años, los descendientes de Hachiko y su historia se fueron popularizando, lo que llevó a la creación de este homenaje. Curiosamente, la estatua fue fundida con bronce reciclado después de la Segunda Guerra Mundial debido a la escasez de materiales. Asimismo, los japoneses celebran el Día de Hachiko el 8 de abril, una fecha que conmemora a este fiel perro.

Visita la Estatua y la Terminal de Shibuya

Si te encuentras en Tokio, la visita a la estatua de Hachiko es imperdible. Situada justo frente a la salida de la estación de tren, se convierte en un punto de encuentro popular entre amigos y amantes. A menudo verás a turistas sacándose fotos con este icónico símbolo de la fidelidad. Además, la estación de Shibuya es famosa por su cruce peatonal, que es considerado uno de los más transitados del mundo. Contemplar la estatua mientras observas el bullicio de la ciudad crea un contraste único entre la calma de la lealtad de Hachiko y la energía vibrante de Tokio.

Desde su colocación, la estatua ha sido víctima de algunos actos de vandalismo y degradación, pero gracias al esfuerzo de la comunidad, ha sido restaurada y se mantiene en excelente estado. Si bien es solo una escultura, el legado de este perro ha conmovido a millones, convirtiéndose en un símbolo de cómo el amor puede trascender incluso la muerte.

La estatua de Hachiko en Shibuya no es solo una obra de arte; es un recordatorio eterno del cariño y la lealtad en el mundo animal. La próxima vez que estés en Tokio, asegúrate de visitar este lugar especial y reflexionar sobre la profunda conexión entre Hachiko y su dueño. La historia de estos dos es un ejemplo bello que nos invita a valorar la lealtad en nuestras propias vidas.